Actividad 6: Desarrollo de la revisión de literatura y reescritura de la introducción
Determinantes de la deuda en los hogares durante los últimos veinte años en Chile
Entre los años 1986 y 1999 Chile tuvo un crecimiento per cápita de 4,5% que superó con creces la media mundial y latinoamericana (Gallego & Loayza, 2002). No obstante, se ha cuestionado si realmente este éxito ha conllevado a que se traduzca en una reducción de la vulnerabilidad de los hogares chilenos (Contreras, Cooper, Hermann & Neilson, 2008). Dado este contexto, es que algunos investigadores se han preocupado de factores como la deuda para medir el grado de vulnerabilidad. Según Fuenzalida y Ruiz-Tagle (2009) “durante la última década, el crédito hacia los hogares chilenos ha aumentado de manera importante en términos tanto absolutos como relativos a su ingreso” (p. 37), lo que respalda el interés en analizar esta variable por su potencial nivel de predicción del nivel de vulnerabilidad. Actualmente la deuda puede estar presente en distintos ámbitos de desenvolvimiento de la vida de una ciudadana o un ciudadano. Por ejemplo, Alfaro y Gallardo (2012) investigan los determinantes del no pagado de la deuda de las familias chilenas distinguiendo en su análisis la deuda hipotecaria y la deuda de consumo.
Ahora bien, el estudio de la deuda no solamente se ha visto en Chile sino que también en distintos estudios empíricos en el mundo. Turinetti y Zhuang (2011) encuentran que en los hogares de Estados Unidos se ha normalizado gastar más allá del límite de sus propias rentas, y que acompañado de las burbujas de precios inmobiliarias que se generaron antes de la crisis de 2007-2009, desencadenó efectos negativos en las familias debido al gasto en exceso de las familias y la crisis que se estaba gestando. Este análisis más profundo muestra que las familias estadounidenses cuando aumentaron su financiamiento en crédito, dio una señal más allá de que las familias estuvieran gastando más que sus ingresos, y es que también estaba anticipando una pronta crisis. El descubrimiento de esta señal por Estados Unidos naturalmente queda como un antecedente a considerar para tomar medidas en caso de tener que prevenir una situación similar. Esto demuestra los beneficios futuros de lograr un análisis más acabado respecto al endeudamiento del hogar chileno ya que si el país se hace cargo de comprender esta variable puede permitir que a futuro se evite llegar a una situación que instale una vulnerabilidad aún mayor como es la mezcla de una crisis más endeudamiento del hogar.
No obstante, a pesar de la creciente preocupación respecto al rol de la deuda en los hogares a nivel mundial, aún persiste el poco conocimiento de ella en Chile. Esto es compartido por algunos autores que han mencionado por ejemplo que “si bien los distintos indicadores de endeudamiento a nivel agregado han mostrado aumentos importantes durante la última década, son pocos los elementos de juicio que permiten evaluar, desde una perspectiva de estabilidad financiera, la real vulnerabilidad de este sector” (Fuenzalida & Ruiz-Tagle, 2009, p. 35). Dado esto, es importante lograr realizar un análisis profundo de este factor para así revelar cuáles son los determinantes de la deuda de los hogares chilenos. Lo anterior, podría ayudar a prevenir estas situaciones de vulnerabilidad donde la deuda deje de ser sostenible para las familias chilenas, mediante políticas impulsadas desde el poder legislativo.
La revisión de literatura presente tiene como objetivo determinar los factores involucrados en la deuda de los hogares chilenos en los últimos veinte años. En primer lugar, se expondrá el factor de la educación en la deuda. En segundo lugar, se presentará el factor ingreso en la deuda. En tercer lugar se abordará el factor expectativas en la deuda, para que finalmente se concluya cuáles son los posibles determinantes de la deuda de las familias chilenas en base a los determinantes de deuda encontrados en los estudios analizados a lo largo de la revisión de literatura.
El factor educación en la deuda de los hogares.
La educación puede ser considerada como un factor a considerar al evaluar situaciones de endeudamientos ya que un mayor o menor nivel de educación puede significar distintas posibilidades de acceso para las familias al financiamiento por deuda. En el trabajo de Alfaro y Gallardo (2012) señalan que chilenos con la característica de tener mayores credenciales educacionales tiende a ser algo propio de las personas con deuda hipotecaría, al contrario de las personas con bajo nivel educacional que tendrían una menor posibilidad de acceso a este tipo de deuda. Al respecto, Lee, Lown y Sharpe (2007) concuerdan en un estudio basado en datos de estadounidenses en que a medida que es mayor la edad, las personas con un título universitario o más credenciales tienen mayor probabilidad de tener deuda hipotecaría, y añaden que, a mayor edad, aumenta la probabilidad de tener deuda hipotecaría, en contraste de las personas con nivel de educación secundaria únicamente. Esto demuestra que es importante distinguir dentro del análisis de la deuda a que tipo de crédito se esta aludiendo porque hay características que hacen más fácil que algunos grupos de personas puedan acceder a un tipo de crédito a diferencia de otros grupos. Considerar desde un inicio esta aclaración permite finalmente focalizar con más eficacia que grupo tiene posibilidad de no pagar un tipo de crédito, y desprender de esta posibilidad a los otros que no tienen acceso al tipo de crédito que se analiza.
El nivel educacional no solamente puede dar una señal a que tipo de deuda pueden acceder ciertos grupos, también el nivel de este factor puede demostrar que tan riesgosa o no es la persona de incumplir un pago de deuda. De acuerdo a Fuenzalida y Ruiz-Tagle (2009) si aumenta la tasa de desempleo, las personas con menor nivel educacional tienen mayor probabilidad de perder sus trabajos, su fuente de ingreso, y así también, de no pagar su deuda de riesgo a diferencia de las personas con mayor nivel educacional. De la misma manera, Alfaro y Gallardo (2012) señalan que las personas con menor nivel de educación tienen un nivel de ingreso menos estable pues sus trabajos que son de un nivel no profesional son más vulnerables a desaparecer en crisis económicas. Por lo tanto, es importante considerar el nivel credencial de las familias ya que puede anticipar en qué grado esta en riesgo el incumplimiento del tipo de crédito que ha contraído una familia.
A pesar de los antecedentes expuestos anteriormente, hay que tener precaución a la hora de relacionar artículos que trabajaron con datos de nacionalidades distintas. Si bien, se logra encontrar una concordancia en que mientras mayor nivel de educación, es mayor la probabilidad de tener deuda hipotecaría, no hay evidencia para establecer que los chilenos con mayor nivel de educación tendrán mayor nivel de deuda de consumo. Por lo que no se puede concluir en primera instancia que ocurra esto mismo en Chile.
El factor ingreso en la deuda de los hogares.
Independientemente del nivel de educación el ingreso de la persona puede ser muy importante al momento de tener que recurrir al financiamiento por deuda. Esto se debe a que en situaciones de la vida las personas no tienen los ingresos suficientes para hacerse cargo de un gasto ante por ejemplo una sorpresiva enfermedad o una repentina disminución de su ingreso. Sin embargo, Hoang, Meng y Siriwardana (2013) encuentran que en las familias australianas que repentinamente se encuentran con una disminución de sus ingresos, no se endeudaran ya que temen que en el futuro no puedan pagar sus créditos. Además, Hoang, Meng y Siriwardana (2013) agregan que aunque las familias australianas quisieran endeudarse ante una disminución de sus ingresos, los oferentes de créditos fijaran restricciones a estos préstamos ante el conocimiento de la situación de la familia, evitando el aumento de la deuda de las familias. De manera opuesta, como se explicaba al inicio de este subtema, autores como Kim, Mey y Setterfield (2014) comentan que ante disminuciones en el ingreso, las familias estadounidenses han adaptado un nivel de consumo en base a referencias de grupos sociales que hace que sigan endeudándose por el hecho de que estas familiares quieran mantener su nivel de consumo. Por lo tanto, se puede apreciar que las variaciones en el ingreso y sus efectos sobre la deuda podrá variar de acuerdo a qué se basaran las decisiones de las familias que deban decidir entre endeudarse o no ante situaciones apremiantes.
Ahora sería adecuado ver cual es la realidad de Chile respecto a cómo se ven afectadas las familias antes variaciones en su ingreso. Fuenzalida y Ruiz-Tagle (2009) indican que de las familias que tienen deuda, un 45% de esas familias corresponden al quintil cinco o el denominado quintil más adinerado del país. Fuenzalida y Ruiz-Tagle (2009) al descubrir que en Chile el grupo más adinerado tiene mayor deuda, este grupo debería ser el que esta en mayor riesgo en caso de desempleo y disminución de ingreso, no obstante, en base a sus estimaciones el quintil cinco no sufre el aumento de la tasa de desempleo ni la disminución de sus ingresos como si lo sufren los pertenecientes a los quintiles más bajos. Alfaro y Gallardo (2012) añaden que hay otros factores relacionados al ingreso como poseer una cuenta bancaria o pertenecer a los quintiles más adinerados de Chile que permiten predecir un menor riesgo de incumplimiento de pago de deuda en caso de aumento de la tasa de desempleo o la presencia de una crisis económica. Lo anterior permite dilucidar que el grupo de familias con mayores ingresos o pertenecientes a los mayores quintiles no tendrán menor nivel de deuda y tampoco tendrán un mayor riesgo de incumplimiento de pago por tener una mayor cantidad de crédito dado que es menos probable que disminuyan sus ingresos ante distintos acontecimientos que pueden hacer llegar a una situación de esa naturaleza.
El factor expectativas en la deuda de los hogares.
De acuerdo al nivel de expectativas de las personas sobre sus ingresos de mañana puede añadir una nueva explicación respecto al por qué sus decisiones y necesidades de financiamiento. Este factor es propuesto por Turinetti y Zhuang (2011) quienes descubren en su estudio sobre los factores que afectan el endeudamiento de las familias estadounidenses que un mayor índice del sentimiento del consumidor equivalente a un aumento en la confianza de las familias a esperar mayores ingresos en el futuro provoca que las familias decidan aumentar su endeudamiento hoy. Lo señalado anteriormente por los autores deja entre ver que las familias al percibirse más adineradas mañana, deciden recurrir a la deuda hoy porque en el futuro podrán costear los niveles de endeudamiento que recurren hoy. De la misma manera, Brown, Garino, Taylor y Wheatley (2005) encuentran una relación de causalidad donde a mayores expectativas financieras positivas respecto a sus ingresos futuros, mayor será el endeudamiento tanto a nivel individual como a nivel agregado. Por lo tanto, comprendiendo en qué nivel positivo o negativo se encuentren las expectativas sobre los ingresos en el futuro, se puede estimar en qué grado de endeudamiento las familias estarán dispuestas a acceder al crédito hoy.
La medición del nivel de expectativas es un desafío ya que al parecer no solamente el ingreso futuro hace variar este nivel. Hay propuestas tales como la edad que han cumplido los miembros del hogar para explicar la variación de las expectativas futuras. Turinetti y Zhuang (2011) señalan que las personas adultas jóvenes o que están en edad para trabajar tienden a tener mejores expectativas de su futuro en general, no obstante, las personas que alcanzan la edad de jubilación disminuyen sus expectativas futuras y se preocupan más de no contraer obligaciones importantes. En cambio, Garino, Taylor y Wheatley (2005) no ponen a prueba dentro de su trabajo que la edad sea un determinante sobre las expectativas de las personas y esto se puede ver ya que la edad no esta contenida en el índice de expectativas financieras que utilizan para medir el grado de positividad o negatividad que tiene una persona en particular. Entonces, parecieran haber razones para considerar que es importante medir cómo la edad de los individuos afectan sus expectativas financieras ya que mostrarían resultados más significativos y confiables para la evidencia.
En Chile no se encuentran estudios donde se trate el tema de las expectativas de las personas y sus efectos sobre sus decisiones de financiamiento. Dada la evidencia presentada anteriormente sería interesante analizar en qué grado los chilenos y chilenas se ven afectados negativamente por sus expectativas financieras ante el planteamiento de distintas situaciones futuras. También sería importante ver si consideran factores y cuáles para decidir endeudarse.
Referencias bibliográficas
Alfaro, R. & Gallardo, N. (2012). The Determinants of household debt default. Revista de Análisis Económico, 27(1), 57-70. http://dx.doi.org/10.4067/S0718-88702012000100003
Brown, S., Garino, G., Taylor, K. & Wheatley, S. (2005). Debt and financial expectations: An individual -and household- level analysis. Economic Inquiry, 43(1), 100-120. https://doi.org/10.1093/ei/cbi008
Contreras, D., Cooper, R., Hermann, J. & Neilson, C. (2008). The Dynamics of Poverty in Chile. Journal of Latin American Studies, 40(2), 251-273. https://doi-org.pucdechile.idm.oclc.org/10.1017/S0022216X08003982
Fuenzalida, M. & Ruiz-Tagle, J. (2009). Riesgo financiero de los hogares. Revista Economía Chilena, 12(2), 35-53. Recuperado de https://hdl.handle.net/20.500.12580/3517
Gallego, F. & Loayza, N. (2002). La época dorada del crecimiento en Chile: Explicaciones y Proyecciones. Revista Economía Chilena, 5(1), 37-67. Recuperado de https://www.academia.edu/7883664/LA_%C3%89POCA_DORADA_DEL_CRECIMIENTO_EN_CHILE_EXPLICACIONES_Y_PROYECCIONES
Kim, Y., Setterfield, M. & Mei, Y. (2014). Aggregate consumption and debt accumulation: an empirical examination of US household behaviour. Cambridge Journal of Economics, 39(1), 93-112. https://doi.org/10.1093/cje/beu029
Lee, Y., Lown, J. & Sharpe, D. (2007). Predictors of Holding Consumer and Mortgage Debt among Older Americans. Predictors of Holding Consumer and Mortgage Debt among Older Americans. Journal of Family and Economic Issues, 28, 305-320. https://doi.org/10.1007/s10834-007-9055-x
Meng, X., Hoang, N. & Siriwardana, M. (2013). The determinants of Australian household debt: A macro level study. Journal of Asian Economics, 29, 80-90. https://doi.org/10.1016/j.asieco.2013.08.008
Turinetti, E. & Zhuang, H. (2011). Exploring Determinants Of U.S. Household Debt. Journal of Applied Business Research (JABR), 27(6), 85-92. https://doi.org/10.19030/jabr.v27i6.6468
ResponderEliminarHola Bastián! Espero que te encuentres bien y que mis comentarios pueden serte de ayuda.
En primer lugar, me gustaría mencionar que el tema que escogiste me parece interesante, en primer lugar porque es un área totalmente distinta a la mía y en segundo porque es un tema muy relevante en nuestra sociedad actual que merece ser investigado en mas profundidad. Por esto, me parece que la introducción cumple la función de atraer al lector y que se desarrolla de manera completa y precisa. Permite comprender la realidad de Chile con respecto a los factores que podrían influir en su vulnerabilidad, para lo cual la comparación con estudios del extranjero me parece adecuada. Además, cuenta con un objetivo y una carta de navegación clara.
En el desarrollo profundizas de manera coherente a la carta de navegación, comenzando por “el factor educación”, lo que a mi parecer es un buen subtema para comenzar la investigación, ya que señala la esperanza económica que se desprende de una educación mas o menos avanzada en Chile. Luego continuas acorde a lo expuesto en la carta, con el “factor ingreso en la deuda de los hogares”, para finalizar con el “factor expectativas en la deuda de los hogares”. Los subtemas desarrollados están separados de forma eficiente, ya que cada uno corresponde a un factor relevante dentro de la deuda en los hogares, lo cual responde muy bien al objetivo planteado y le permite al lector comprender el porqué de las variantes en este ámbito. A lo largo del desarrollo de la revisión de literatura si están presentes las 6 fuentes solicitadas, las cuales son comparadas entre ellas y permiten observara los distintos enfoques de cada una. Sin embargo, en su mayoría son estudios extranjeros, lo que me siembra la duda de si en nuestro país funcionaría de igual manera, lo que vuelve necesario indagar en estudios enfocados en Chile. A pesar de esto, como mencionas al final del texto, la falta de fuentes demuestra la necesidad de abordar en profundidad este tema a nivel país.
Con respecto a la redacción y aspectos formales, me parece que el texto en su totalidad tiene una buena redacción, salvo algunas excepciones en donde pude notar repetición de palabras en una misma frase. Por ejemplo, en el siguiente caso: “Fuenzalida y Ruiz-Tagle (2009) indican que de las familias que tienen deuda, un 45% de esas familias corresponden al quintil cinco o el denominado quintil más adinerado del país.” (párrafo dos del subtema dos). A mi parecer, la manera correcta de escribirlo sería: “Fuenzalida y Ruiz-Tagle (2009) indican que un 45% de las familias que tienen deuda corresponden al quintil cinco o el denominado quintil mas adinerado.” Lo mismo sucede en la frase que le sigue, la cual además de repetición creo que carece de un punto seguido para evitar su extensión: “Fuenzalida y Ruiz-Tagle (2009) al descubrir que en Chile el grupo más adinerado tiene mayor deuda, este grupo debería ser el que esta en mayor riesgo en caso de desempleo y disminución de ingreso, no obstante, en base a sus estimaciones el quintil cinco no sufre el aumento de la tasa de desempleo ni la disminución de sus ingresos como si lo sufren los pertenecientes a los quintiles más bajo”. Personalmente lo escribiría de la siguiente manera: Señalan también que al descubrir que en Chile el grupo mas adinerado tiene mayor deuda, debiera ser este quien está en mayor riesgo en caso de desempleo y disminución de ingreso. No obstante, en base a sus estimaciones el quintil cinco no sufre el aumento de la tasa de desempleo ni la disminución de sus ingresos, como es el caso de los quintiles mas bajos.”
Por otro lado, en el ámbito de la intertextualidad, logré comprender satisfactoriamente cuando te refieres a una fuente y cuando estas dando tu propia opinión. Además, la citación está hecha de manera correcta tanto en el texto como en la referencia bibliográfica.
En conclusión, mas que algunos problemas de redacción no logre identificar mayores errores en el marco de lo solicitado, me pareció un avance completo e interesante.
¡Saludos! Amanda.